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Organización y Participación Imprimir

Desde el comienzo de su trabajo de más de diez años, SODEM ha venido impulsando organizaciones de base formadas a partir de los problemas más comunes y básicos de la gente. En los diversos proyectos y programas que desarrollamos observamos que existe una baja participación, una carencia de organizaciones de base con capacidad de gestión y propuesta, y falta de capacitación y autoconfianza en muchos dirigentes sociales, factores todos que limitan el desarrollo local. Esto se agrava, en muchos casos cuando surgen dificultades para el establecimiento de un diálogo fluído entre la base social, los municipios y los organismos del Estado. Variados informes , así como los resultados de diversos eventos eleccionarios, muestran que la sociedad civil chilena no encuentra los cauces para desplegar su potencial como un sujeto social activo, y no utiliza plenamente los espacios que el sistema político chileno permite. A su vez, numerosos grupos sociales, especialmente los jóvenes, desencantados progresivamente con el sistema, han terminado renunciando al ejercicio de sus derechos ciudadanos, creando con ello un alto nivel de apatía.

 

Lo anterior nos pone en presencia de un desafío para abrir instancias y espacios que afiancen el desarrollo de la democracia y su arraigo en la base social. Ello permitirá la búsqueda y el logro de un mayor equilibrio, entre el actual avance macroeconómico del país y los sectores populares. En base a este diagnóstico general, SODEM ha trabajado a partir de los problemas más comunes y básicos de la gente, actuando como factor generador de organizaciones y acciones desde la base, desarrollando y articulando redes entre las distintas organizaciones, tanto de base como de acción local (Municipio, instancias provinciales y regionales, etc.) de modo que las acciones respondan a necesidades e intereses reales que movilicen a la gente a una participación más activa y comprometida en torno a tareas concretas y provechosas.

 

Estas experiencias han sido analizadas y evaluadas a la luz de los resultados observados, y nos indican que los grupos y organizaciones requieren de un apoyo y acompañamiento al menos en tres ámbitos:

 

 - el fortalecimiento interno

 - el fortalecimiento externo

 - la adquisición de herramientas y conocimientos técnicos

 

En el plano interno, los grupos generalmente no cuentan con las alternativas y posibilidades necesarias para concertar la participación de todos sus miembros en la consecución de los objetivos y en el desarrollo de las actividades se proponen. En ese sentido, es recurrente observar en los grupos y organizaciones una baja participación y convocatoria, así como una débil cobertura de las actividades que desarrollan. Sin duda, estos procesos le restan impulso a las acciones que los grupos y organizaciones puedan emprender para potenciar un mejoramiento en su calidad de vida, así como el de minimizar las variables que influyen negativamente en su proceso organizacional y de desarrollo local.

 

Para SODEM una forma de enfrentar este problema es desarrollando o impulsando el decantamiento, al interior de los grupos, de un proceso de generación de relaciones más horizontales y democráticas donde se enfatice y promueva un "núcleo activo" de opinión con capacidad de ser agentes de la actividad local, reforzando y apoyando a las directivas y los liderazgos naturales de las personas al interior de los grupos y organizaciones. Se busca de este modo que las organizaciones puedan aprovechar potencialidades y capacidades que las personas presentan al interior de los grupos, permitiendo un mayor despliegue de su acción organizacional y de impacto local.

 

En el plano externo, y como consecuencia de lo señalado anteriormente, es habitual que los grupos no constituyan redes, así como tampoco coordinaciones para el desarrollo y fortalecimiento de sus propias iniciativas y para la búsqueda de soluciones a problemas que aquejan a la comunidad local en general.

 

Para establecer nuevos estilos en la coordinación local, SODEM propone en sus intervenciones el establecimiento de Mesas de Trabajo locales que permitan el intercambio, la articulación y la complementación de acciones y propuestas, con quienes se trabaja. Los objetivos de estas mesas locales serán lograr una mirada común del territorio local o comunal.

 

En el plano técnico, los grupos requieren conocer y manejar conocimientos, información y herramientas que les permitan desarrollar sus habilidades y potencialidades con el fin de aprovechar las oportunidades que existen en su medio. Tales herramientas deben proporcionar a los grupos, habilidades en el plano de la detección e identificación de las debilidades y necesidades propias y de la comunidad, así como de las potencialidades, fortalezas y recursos existentes en ella. Al mismo tiempo buscan fortalecer la gestión, la planificación y ejecución de actividades como elementos operacionales que aseguran una mayor efectividad y rendimiento en el uso de los recursos públicos que se invierten.

 

Según su experiencia en este ámbito, SODEM distingue a nivel de base los distintos tipos de organización, sean éstas de representación social, o de objetivos esencialmente económicos. Para cada una de esta tipología se han desarrollado modelos de intervención y apoyo organizacionales apropiados, que contemplan la formación de dirigentes y la generación de estructuras internas y procedimientos que permiten alcanzar niveles crecientes de autogestión y sostenibilidad en el logro de los objetivos específicos de cada una.

 

Finalmente, SODEM fomenta y apoya permanentemente el encuentro entre la base social, las Municipalidades y los Programas de acción que están presentes en la localidad, ya sean estatales o privados. Anualmente la institución propone, junto a las localidades y en relación a algunos sectores sociales Seminarios y/o Encuentros temáticos o territoriales que permiten ampliar y replicar, la acción de los grupos y dirigentes como de las instituciones comprometidas en el desarrollo.

Desde el comienzo de su trabajo de más de diez años, SODEM ha venido impulsando organizaciones de base formadas a partir de los problemas más comunes y básicos de la gente. En los diversos proyectos y programas que desarrollamos observamos que existe una baja participación, una carencia de organizaciones de base con capacidad de gestión y propuesta, y falta de capacitación y autoconfianza en muchos dirigentes sociales, factores todos que limitan el desarrollo local. Esto se agrava, en muchos casos cuando surgen dificultades para el establecimiento de un diálogo fluído entre la base social, los municipios y los organismos del Estado. Variados informes , así como los resultados de diversos eventos eleccionarios, muestran que la sociedad civil chilena no encuentra los cauces para desplegar su potencial como un sujeto social activo, y no utiliza plenamente los espacios que el sistema político chileno permite. A su vez, numerosos grupos sociales, especialmente los jóvenes, desencantados progresivamente con el sistema, han terminado renunciando al ejercicio de sus derechos ciudadanos, creando con ello un alto nivel de apatía.

Lo anterior nos pone en presencia de un desafío para abrir instancias y espacios que afiancen el desarrollo de la democracia y su arraigo en la base social. Ello permitirá la búsqueda y el logro de un mayor equilibrio, entre el actual avance macroeconómico del país y los sectores populares. En base a este diagnóstico general, SODEM ha trabajado a partir de los problemas más comunes y básicos de la gente, actuando como factor generador de organizaciones y acciones desde la base, desarrollando y articulando redes entre las distintas organizaciones, tanto de base como de acción local (Municipio, instancias provinciales y regionales, etc.) de modo que las acciones respondan a necesidades e intereses reales que movilicen a la gente a una participación más activa y comprometida en torno a tareas concretas y provechosas.

Estas experiencias han sido analizadas y evaluadas a la luz de los resultados observados, y nos indican que los grupos y organizaciones requieren de un apoyo y acompañamiento al menos en tres ámbitos:

 - el fortalecimiento interno

 - el fortalecimiento externo

 - la adquisición de herramientas y conocimientos técnicos

En el plano interno, los grupos generalmente no cuentan con las alternativas y posibilidades necesarias para concertar la participación de todos sus miembros en la consecución de los objetivos y en el desarrollo de las actividades se proponen. En ese sentido, es recurrente observar en los grupos y organizaciones una baja participación y convocatoria, así como una débil cobertura de las actividades que desarrollan. Sin duda, estos procesos le restan impulso a las acciones que los grupos y organizaciones puedan emprender para potenciar un mejoramiento en su calidad de vida, así como el de minimizar las variables que influyen negativamente en su proceso organizacional y de desarrollo local.

Para SODEM una forma de enfrentar este problema es desarrollando o impulsando el decantamiento, al interior de los grupos, de un proceso de generación de relaciones más horizontales y democráticas donde se enfatice y promueva un "núcleo activo" de opinión con capacidad de ser agentes de la actividad local, reforzando y apoyando a las directivas y los liderazgos naturales de las personas al interior de los grupos y organizaciones. Se busca de este modo que las organizaciones puedan aprovechar potencialidades y capacidades que las personas presentan al interior de los grupos, permitiendo un mayor despliegue de su acción organizacional y de impacto local.

En el plano externo, y como consecuencia de lo señalado anteriormente, es habitual que los grupos no constituyan redes, así como tampoco coordinaciones para el desarrollo y fortalecimiento de sus propias iniciativas y para la búsqueda de soluciones a problemas que aquejan a la comunidad local en general.

Para establecer nuevos estilos en la coordinación local, SODEM propone en sus intervenciones el establecimiento de Mesas de Trabajo locales que permitan el intercambio, la articulación y la complementación de acciones y propuestas, con quienes se trabaja. Los objetivos de estas mesas locales serán lograr una mirada común del territorio local o comunal.

En el plano técnico, los grupos requieren conocer y manejar conocimientos, información y herramientas que les permitan desarrollar sus habilidades y potencialidades con el fin de aprovechar las oportunidades que existen en su medio. Tales herramientas deben proporcionar a los grupos, habilidades en el plano de la detección e identificación de las debilidades y necesidades propias y de la comunidad, así como de las potencialidades, fortalezas y recursos existentes en ella. Al mismo tiempo buscan fortalecer la gestión, la planificación y ejecución de actividades como elementos operacionales que aseguran una mayor efectividad y rendimiento en el uso de los recursos públicos que se invierten.

Según su experiencia en este ámbito, SODEM distingue a nivel de base los distintos tipos de organización, sean éstas de representación social, o de objetivos esencialmente económicos. Para cada una de esta tipología se han desarrollado modelos de intervención y apoyo organizacionales apropiados, que contemplan la formación de dirigentes y la generación de estructuras internas y procedimientos que permiten alcanzar niveles crecientes de autogestión y sostenibilidad en el logro de los objetivos específicos de cada una.

 

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